La polarización social.

Antonio Jiménez Gómez

La polarización en la opinión pública es un problema de la actualidad que cada vez, por lo menos en México, tiene un mayor costo social.

Y es viable considerar que esa polarización social es exacerbada por el creciente uso de las redes sociales, lo cual constituiría uno de los elementos que contribuye a desestimar la trascendencia de los regímenes democráticos y agravar las controversias y sociales que, al paso del tiempo, se convierten en crisis.

Recientemente, la consultora internacional LLYC presentó los resultados de la investigación sobre los riesgos y las consecuencias que provoca la polarización en Iberoamérica y Estados Unidos denominada “The Hidden Drug, en la que, con el uso de técnicas de Big Data e Inteligencia Artificial, analizó más de 601 millones de mensajes en redes sociales en 12 países.

Con esas herramientas determinaron los temas que generaron mayor polarización, entre los que destacan: aborto, libertad de expresión, derechos humanos, feminismo y racismo, los cuales también han generado grandes polémicas y confrontación en México, muchas detonadas desde el gobierno federal.

La conclusión de la investigación es que la polarización social se ha convertido en una de las grandes amenazas del siglo XXI y en los últimos cinco años ha crecido casi un 40 por ciento en Iberoamérica.

Ernesto González, director Senior de Deep Learning Región Norte y Estados Unidos en LLYC, señala que, como si fuera una droga, la polarización es adictiva y radicaliza el pensamiento de las personas creando rechazo por la opinión contraria, lo que se manifiesta en efectos físicos, sociales e individuales a corto y mediano plazo.

Toma de malas decisiones, la imposibilidad de lograr acuerdos y un incremento en el discurso de odio, son algunos de los ejemplos que refiere Ernesto González, a los que se agregarían la descalificación y las acusaciones muchas veces sin sustento como elementos permanentes de la agenda pública.

LA OPORTUNIDAD.

De acuerdo al representante de LLYC, The Hidden Drug puede tener una gran utilidad al momento de diseñar una estrategia de relacionamiento de instituciones de gobierno o stakeholders externos, enfocada a diseñar herramientas que permitan aprovechar mejor las oportunidades o anticiparse a riesgos o a temas que marcarán la agenda.

Esto a su vez, permitiría detectar los elementos polarizadores que debemos enfrentar para minimizar riesgos.

Contar con investigaciones que ofrezcan una radiografía de la sociedad, de lo que habla, de sus necesidades e intereses, permite identificar los temas de coyuntura que pueden derivar en escenarios de polarización social, los actores relevantes con sus intereses particulares, sus interacciones y puntos de conflicto, y prepararse para ello informando con movilizando a la sociedad en una ruta de reconciliación.

Esa debería ser la prioridad de las instituciones de gobierno: contribuir a revertir la polarización social y generar mecanismos de reconciliación que, a su vez, fortalezcan la percepción de las ventajas que tiene el Estado de Derecho, la democracia y otros factores que contribuyen a la gobernanza.

Sin embargo, la realidad indica que nos estamos alejando de ese escenario ideal. Los costos, los veremos cada vez con mayor crudeza.

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